Rescate a un gato. La historia de Moncha

Rescate a un gato – La historia de Moncha

Cuando decidimos tener un gato, puede pasar por nuestras mentes la opción de la compra en tiendas de mascotas; la adopción en casas hogar, puede llegar por medio de un grupo de amantes de los gatos. Pero la historia que les voy a contar, es la del rescate a un gato en situación desesperada surgida a partir de la tragedia, la historia de Moncha una más de “Las Niñas“.

Hay una frase bíblica que circula en Internet y que me encanta porque tiene que ver mucho con lo que les tengo que contar: 

“Te mandaré sin alas, para que no sepan que eres un ángel”

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¡Comenzamos!

Rescate a un gato en situación desesperada

Yo trabajé en una empresa financiera y tenía que estar todo el día manejando de un pueblo a otro. En la Ciudad de México, se encuentra la alcaldía de Milpa Alta; pueblos que están alejados de la gran urbe pero que no dejan de ser un hermoso lugar.

Pues bien. Un día haciendo mi recorrido habitual; pasaba por un pueblo llamado “San Pedro Atocpan” y en un tope que está en la carretera federal; un coche sin frenar arrolló a una gata de una manera aparatosa. 

Ese no fue el problema, pues des afortunadamente nos topamos con estas escenas en todo momento; por conductores imprudentes o despistados que manejan sin precaución o usando el celular. El verdadero problema vino cuando un gato de unos meses de edad salió desesperado gritando al ver a su mamá que yacía en el pavimento. 

Sin más, y sin importarme otra cosa; estacioné mi auto y pensé: “esta era su hija” y que al tener a su mamá muerta no tendría oportunidad, así que decidí llevármela. La gatita no dejó de llorar; aunque no era un llanto sino más bien un lamento, pues sufría por la pérdida de su madre (aunque no lo crean algunos). Pues ellos también sienten y a veces más que nosotros. 

El rescate a un gato no deja de ser un acto de amor. Pero en esa situación era una obligación por una cuestión de humanidad y compasión por otro ser vivo. Yo ya tenía dos gatas en casa, Chata Chispita; de manera que un tercero me complicaría las cosas, pero no me importó porque ella era una situación especial y muy desesperada.

Me comuniqué con mi esposo que para esas alturas ya tenía un corazón de pollo; le conté la historia y sin más me dijo: “Sí, sí, tráela”

El gato más activo del mundo.

Era una gata preciosa, siempre le he dicho “Mi osita Coca-Cola” porque es preciosa como un oso polar. Es una gatita parda de ojos azules que además nunca aprendió a callarse; pues hasta el día de hoy es la única de la manada que pareciera hablar.

Ella intenta comunicar sus necesidades como una persona, es la encargada de pedir la cena a nombre de todas; la que recibe a todas las visitas y que te platica un sin fin de historias.

¡Sí, te platica!

Ella es un gato precioso lleno de amor para los miembros de casa; y que con los años se volvió la vida de su papá, es la luz de sus ojos.

Moncha Bebé

Su nombre original fue “Roncha” porque era una ronchita pequeñita; pero nos dimos cuenta que tiene perfectamente bien marcada una letra M en su frente así que decidimos llamarle Moncha

El gran problema con Moncha es que desarrolló mucha ansiedad. Esto le lleva a ser muy curiosa y a comerse cosas que le pueden hacer daño.

Además, es la más brillante de todas, por lo que sin darnos cuenta puede estar tramando algo para comerse. Desde ligas, donas para el cabello hasta cables de todo tipo.

No lo creerían, pero con 2 minutos sin supervisión, Moncha es un peligro, para ella misma.

El problema de la ansiedad.

Ojo, mi recomendación es que si tienen un gato con esas características de ansiedad o de inquietud o simplemente traviesos, no es culpa del gato; más bien es responsabilidad del dueño no dejar a la mano cosas que resulten dañinas para ellos (cables, tornillos, donas, plásticos y un gran etc). 

Nosotros hemos encontrado la manera de prevenir esas eventualidades comprando protectores de cables. (que pueden encontrar en ferreterías o en home depot) pero nada sustituirá jamás prestar atención a tu gato para saber si algo está mal.

Al final, el rescate a un gato no termina con sacarlo de las calles, hay que cuidar de ellos.

Pues bien, hemos llegado al fin de este artículo; no sin antes agradecerles por sus grandes muestras cariño y recordándoles que nos pueden seguir en FacebookTwitter e Instagram

Les agradecemos por todo su aprecio, este proyecto se realiza con mucho amor para que tengan contenido de buena calidad disponible en su idioma.

¡Saludos de parte del equipo de Ciudad Felina y de Las Niñas!

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